Aprende
En esta página explicamos sin tecnicismos qué es la inteligencia artificial, qué es un token y qué es un prompt. Y, después, qué son una API y MCP, las dos formas en que los programas se conectan entre sí.
Qué es la inteligencia artificial
El término lo inventó John McCarthy, profesor de Stanford, en 1955. Su definición sigue siendo la más citada:
«La ciencia y la ingeniería de crear máquinas inteligentes, en especial programas de ordenador inteligentes».
El Reglamento europeo de IA lo dice de forma más práctica: un sistema de IA es una máquina que, a partir de la información que recibe, infiere cómo generar resultados. Esos resultados son predicciones, contenidos, recomendaciones o decisiones.
La palabra clave es «infiere». La diferencia con una calculadora lo explica bien:
- La calculadora sigue unas reglas que alguien escribió. Dos más dos da cuatro siempre, y nunca aprende nada.
- Una IA no tiene una regla escrita para cada caso. Deduce la respuesta a partir de todo lo que ha visto antes.
La usas a diario sin darte cuenta: en el filtro de spam del correo, al desbloquear el móvil con la cara o en las recomendaciones de Netflix.
Qué es un token
Una IA no lee letras ni palabras enteras: trocea el texto en piezas, como si fueran piezas de Lego. Cada pieza es un token. Así lo cuenta Google para sus modelos Gemini:
«Un token equivale a unos 4 caracteres. 100 tokens son unas 60 u 80 palabras en inglés».
Una palabra corta y corriente puede ser un solo token. Una larga o rara se parte en varios. Los tokens importan por dos cosas:
- Lo que la IA puede tener en cuenta a la vez se mide en tokens. Se llama ventana de contexto. Es como una mesa de trabajo: sólo cabe lo que cabe encima.
- El trabajo de la IA se mide en tokens. Igual que la luz se mide en kilovatios hora, los servicios de IA miden en tokens lo que leen y lo que escriben.
Qué es un prompt
Es lo que le pides a la IA. Así lo define Google Cloud:
«La información que le das al modelo para obtener una respuesta concreta».
Puede ser una pregunta corta o unas instrucciones largas. Para que salga bien, Google recomienda darle al modelo contexto, instrucciones y ejemplos.
Es como hacerle un encargo a un carpintero. Si le dices «hazme una mesa», te hará una mesa. Si le dices «una mesa de roble de 1,80 metros para seis personas», te hará la mesa que buscas. Con la IA pasa igual: cuanto más claro es lo que pides, mejor es la respuesta.
Qué es una API
API significa Application Programming Interface (interfaz de programación de aplicaciones). Suena técnico, pero la idea es simple:
Una API es la forma en que dos programas hablan entre sí, sin humanos de por medio.
La analogía del restaurante lo explica bien:
- Tú (una app) te sientas en la mesa.
- El camarero es la API.
- La cocina es el otro sistema (por ejemplo, la base de datos de un banco, o el servidor de Gmail).
Tú no entras en la cocina ni le gritas al cocinero. Le pides al camarero (la API) de una carta con opciones concretas: «tráeme el plato 5». Y te trae exactamente eso. La carta es el contrato: define qué puedes pedir y qué te van a devolver. Ni más ni menos.
Ejemplos que usas sin darte cuenta:
- Cuando una web te deja «pagar con PayPal», esa web habla con PayPal por su API.
- Cuando ves el tiempo en el móvil, la app del tiempo pide los datos a la API de una empresa meteorológica.
- Cuando Vaucai lee tu Gmail, habla con la API de Google.
Qué es una «API REST»
REST es simplemente el estilo más común de construir una API hoy. No es otra cosa distinta, es una API que sigue unas convenciones concretas:
- Se habla por internet (HTTP), la misma tecnología que usa tu navegador.
- Cada cosa tiene una dirección (URL), por ejemplo
.../facturas/123. - Y usas unos verbos estándar:
- GET
- dame / lee (traer una factura)
- POST
- crea (crear una factura nueva)
- PUT / PATCH
- modifica
- DELETE
- borra
Cuando alguien dice «conéctate por API REST», quiere decir: «habla con mi sistema por internet, pidiendo cosas con esas URLs y esos verbos». La mayoría de servicios modernos (Holded, Factorial, un CRM, etc.) ofrecen una API REST.
Detalle útil. Muchas APIs REST vienen con un «menú impreso» llamado OpenAPI (antes Swagger). Es un fichero que describe, de forma que una máquina lo entiende, todas las operaciones disponibles y qué datos pide cada una. Es literalmente la carta del restaurante en formato estándar. Tu Vaucai la usa para aprender a manejar una API: lo verás en Conectar herramientas.
Qué es MCP
MCP significa Model Context Protocol (protocolo de contexto para modelos). Es mucho más nuevo que las APIs: lo publicó Anthropic, la empresa que hace a Claude, a finales de 2024. Nació para un problema concreto:
Cómo conectar una IA (como tu Vaucai) a herramientas y datos externos, de forma estándar.
La analogía más usada es el USB para la inteligencia artificial: antes, cada aparato tenía su cable propio y un lío de conectores. Llegó el USB y de repente todo se enchufa igual. MCP quiere ser eso: un enchufe estándar. Que cualquier IA se conecte a cualquier herramienta sin programar una integración a medida para cada una.
La diferencia clave con una API normal:
- Una API REST está pensada para que la usen programadores. La «carta» está escrita para humanos que programan.
- Un servidor MCP está pensado para que lo use una IA directamente. Expone sus herramientas de una forma que el modelo entiende solo: «tengo estas 3 acciones disponibles, se llaman así, y sirven para esto». Tu Vaucai lee esa lista y decide cuándo usarlas él mismo, en mitad de una conversación.
Ejemplo concreto: existe un servidor MCP de GitHub. Si lo conectas, tu Vaucai puede «abrir incidencias» o «leer código» por su cuenta cuando la conversación lo pide. Puede porque el servidor le ofrece esas herramientas ya masticadas para una IA.
En el fondo, por debajo, un servidor MCP muchas veces acaba llamando a una API REST normal. La gracia de MCP es su capa de traducción: hace que la IA lo entienda sin programar cada integración.